Dra. Mona Molham: blázares, ondas gravitacionales y hacerse un hueco en la ciencia


Miércoles, 27 de mayo de 2026 – Todo comenzó con un meteoro. Una estela brillante cruzando el cielo egipcio y una niña con una pregunta que nadie sabía responder. Hoy, la Dra. Mona Molham estudia los blázares y ayuda a coordinar observaciones en tiempo real a través de 25 telescopios repartidos por todo el mundo como parte de la colaboración GRANDMA. Fue beneficiaria del programa Science by Women y realizó su estancia en el Instituto de Astrofísica de Canarias. Hace poco recibió el premio AfNWA–ISP Prof. Carolina Ödman-Govender Early Career Award, un reconocimiento que honra no solo la excelencia científica, sino también la importancia de su trayectoria como mujer africana en un campo donde la representación sigue siendo escasa.

 

¿Puedes contarnos sobre ti y tu camino hacia la astronomía? ¿Qué fue lo que te atrajo por primera vez del estudio del universo?

Era simplemente una niña curiosa que hacía demasiadas preguntas. Crecí en Egipto y recuerdo perfectamente el momento en que vi un meteoro, una estrella fugaz atravesando el cielo, brillante y veloz. Y nadie a mi alrededor tenía una respuesta real sobre de dónde venía o hacia dónde iba. Esa pregunta se quedó conmigo.

 

El programa “Science by Women” te llevó a uno de los institutos de astrofísica más prestigiosos del mundo. Echando la vista atrás, ¿cómo impactó esa oportunidad en tu carrera?

Esos seis meses en Tenerife realmente cambiaron mi vida. Me dieron tiempo dedicado y acceso a infraestructuras de primer nivel para profundizar de verdad en mi investigación sobre blázares. Construí colaboraciones que siguen activas hoy en día, gané confianza en mi propio trabajo científico y regresé a Egipto con una visión mucho más clara de hacia dónde quería ir.

 

Formas parte de la colaboración GRANDMA, coordinando observaciones de seguimiento a través de 25 telescopios en todo el mundo. ¿Cómo es ese trabajo en el día a día y qué lo hace tan emocionante?

En algún lugar del universo, dos estrellas de neutrones colisionan. Esa colisión envía ondulaciones a través del propio espacio-tiempo: ondas gravitacionales. Los detectores captan la señal y, en unos cinco minutos, se envía una alerta a astrónomos de todo el mundo. Entonces tenemos que coordinar 25 telescopios repartidos por el planeta para observar la región correcta del cielo antes de que la señal desaparezca. A veces logramos que el primer telescopio esté observando menos de veinte minutos después de la alerta. Mi papel consiste en ayudar a asegurar que el telescopio adecuado esté apuntando al lugar correcto en el momento preciso. Lo más apasionante es que nunca sabes qué está a punto de revelarte el universo y tienes que estar preparado.

 

Hace poco recibiste el premio AfNWA–ISP Prof. Carolina Ödman-Govender Early Career Award. ¿Qué significa este reconocimiento para ti, tanto a nivel personal como profesional?

Carolina Ödman-Govender fue una persona que dedicó su vida no solo a la astronomía, sino también a garantizar que las mujeres africanas tuvieran un lugar real en este campo. Ver mi nombre vinculado al suyo se siente tanto como una responsabilidad como un honor. Y, a nivel personal, significó muchísimo sentirme reconocida. Que la comunidad te diga: tu trabajo importa, tu trayectoria importa.

 

Como mujer científica egipcia, ¿cuáles han sido tus mayores desafíos y qué es lo que te ha permitido seguir adelante?

Ha habido momentos en los que me he sentido fuera de lugar, en los que dudé de si realmente pertenecía a este entorno. Los recursos no siempre están ahí, los referentes que se parecen a ti no siempre son visibles y, a veces, simplemente te cansas de ser una de las pocas mujeres en la sala. Pero cada vez que pensé en detenerme, recordé por qué había empezado: porque amo esto. Las preguntas, los datos, esos momentos en los que todo encaja. Y también las personas que me rodean: mentores que creyeron en mí antes incluso de que yo creyera plenamente en mí misma y colegas que terminaron convirtiéndose en amigos.

 

¿Qué consejo le darías a una joven africana que sueña con convertirse en científica, pero siente que está fuera de su alcance?

Preséntate a oportunidades que te den un poco de miedo. Escribe a las personas que admiras, aunque te resulte incómodo; lo peor que pueden decirte es que no. Encuentra a tu gente, aunque al principio sea en internet. Y, por favor, no permitas que nadie te haga sentir que tu sueño es demasiado grande o lejano. El universo es inmenso y hay espacio para todas nosotras.

 

¿Cuál es la huella que esperas dejar con tu trabajo, tanto científico como de divulgación?

En ciencia, quiero seguir llevando mi trabajo más lejos y contribuir de manera significativa a nuestra comprensión de estos objetos extraordinarios y extremos del universo. Y, en divulgación, simplemente me gustaría que algún niño o niña en Egipto, o en cualquier lugar de África, mire al cielo algún día y piense: quizá yo también pueda hacer esto.