La Fundación reformula sus proyectos con el Consejo de sus asesoras africanas


Madrid, 19 de mayo. Mujeres por África está adaptando sus proyectos a la nueva situación creada por la pandemia del coronavirus. El objetivo es claro: conseguir que las mujeres, y en particular las mujeres africanas, no sean una vez más las víctimas de esta crisis, sino las protagonistas de sus soluciones.

Con el fin de contrastar la reformulación que la fundación ha hecho de sus diferentes proyectos, la presidenta María Teresa Fernández de la Vega ha mantenido una reunión virtual con las asesoras africanas de Mujeres por África en la que además quedó aprobada la Declaración en la que la fundación expresa su filosofía y demandas ante esta crisis.

En la reunión participaron Ellen Johnson-Sirleaf, ex presidenta de Liberia; Aminata Toure, ex primera ministra de Senegal; Catherine Samba-Panza, ex presidenta de República Centroafricana; Charity Kaluki Nhgilu, ex ministra de Kenia y gobernadora del Condado de Kitui; Barbara Hendricks, cantante y activista; Nouzha Skalli, ex ministra de Solidaridad, Mujer, Familia y Desarrollo Social  de Marruecos;  Fatimata Dia Sow, embajadora de Senegal en Reino Unido; Gertrude Mongella, embajadora de Tanzania y ex presidenta del Parlamento Panafricano; y Amani Asfour, empresaria egipcia y presidenta a de la Federación Internacional de Mujeres de Negocios y Profesionales.

María Teresa Fernández de la Vega, que expuso ante las asesoras los cambios en los programas de la fundación, afirmó que, por primera vez, ese gran objetivo de que las mujeres, y las mujeres africanas no sean las perdedoras de esta pandemia, como lo han sido siempre de las crisis, sino que salgan de ella fortalecidas, es posible y hay que luchar por ello.

Los avances de las mujeres en los últimos años, explicó, demostrando que la igualdad es beneficiosa para todos, posibilitan que esta crisis no suponga una merma para la igualdad sino un paso adelante decisivo en esta lucha.

Para ello, subrayó, se necesitan políticas públicas feministas.

“Tenemos que demostrar –dijo- que somos las mujeres quienes mejor podemos hacer frente a esta crisis, que la igualdad funciona desde el primer día, que cuando se trata del primer plano de la vida, las mujeres somos las expertas”.

La presidenta de la fundación enfatizó que “siendo esta una crisis tan dolorosa, todas y todos cuantos trabajamos por la igualdad, por un mundo más justo, reorientado hacia la gente, donde primen más la vida y la seguridad de los ciudadanos que el beneficio económico, debemos considerarla también como una oportunidad” y apeló a la unidad, el liderazgo, las ideas y el trabajo de las mujeres para hacerla realidad.

En cuanto a la remodelación de los programas de la fundación, la presidenta anunció un nuevo proyecto de salud dirigido a las enfermeras en Ghana, que incorporará formación online por parte de enfermeras españolas; visibilización y puesta en valor de su importante papel; investigación sobre el impacto de la pandemia con datos desagregados por sexo y activismo por parte de líderes sociales contra la violencia de género, cuyo agravamiento es una de las peores consecuencias de esta crisis para las mujeres en todo el mundo.

También preocupa la violencia e indefensión de las mujeres en zonas de conflicto. Para tratar sobre este problema y examinar las oportunidades de paz que la crisis puede generar, así como el incremento de la participación de las mujeres en los procesos de negociación y mediación, se está preparando un foro virtual con CEDEAO.

En cuanto a programas como el dedicado a empresarias en Kenia, Launch&Grow, o el foro de líderes políticas de Yale, se llevarán a cabo de manera virtual. También el programa de becas Learn Africa reconvertirá su oferta a cursos de posgrado online, y la sexta convocatoria de Ellas Investigan estará dedicada prácticamente en su integridad a proyectos relacionados con el coronavirus.

Todas las participantes en la reunión, que se mostraron de acuerdo con la reorientación de los proyectos de la Fundación, subrayaron la especial problemática que afrontan las mujeres, y las mujeres africanas, en esta pandemia, y la necesidad de que ejerzan su liderazgo, participando en las decisiones y en la gestión de la crisis.

Para ello, apuntaron, hay que cerrar la brecha digital y que tengan acceso a las nuevas tecnologías, poner en valor el trabajo de las mujeres, apoyar sus iniciativas y, con vistas a la salida de la crisis, luchar más unidas que nunca por conseguir que de ella emerja un mundo más justo y con menos desigualdades.

Amigos de la fundación