Miryam Nazih. Marruecos


31/03/2020

Miryam NazihSoy Miryam, tengo 25 años y vivo en Rabat, Marruecos. Trabajo como Business Developer en una empresa de negocios BtoB, especializada en importación y exportación

Mi país registró el primer caso de Covid-19 el 2 de Marzo en Casablanca. Era un caso importado de Italia. Hoy, 26 de Marzo, ya hay 275 casos  (entre importados y contagios locales).

Cuando se detectó el primer caso me sorprendió oír en la radio que un numeroso grupo de personas se congregó delante del hospital en el que estaba ingresado el enfermo.

Al principio, todo el mundo hacía bromas y chistes. Decían que la gente tenía curiosidad por conocer al Covid-19, o que no creían en este virus y que querían verlo “con sus propios ojos”.  Consecuencia: el Gobierno no dio nuevas informaciones sobre el lugar de tratamiento de los demás contagiados. En mi opinión eso fue muy buena iniciativa.

En los días siguientes, con el anuncio de nuevos casos, el ambiente en el país empezó a cambiar. Pasamos de los chistes sobre riesgos de contagio a observar verdaderas precauciones de forma voluntaria : distancias de seguridad, mascaras, guantes… Empezamos a tomar consciencia de los riesgos de este virus.

El viernes 20 de marzo, el Gobierno marroquí declaró el estado de encierro total del país a partir de las 18 h.. Había ya 66 casos registrados. Esta iniciativa fue muy bien acogida por la población marroquí. Mientras que otros países, lamentablemente, tomaron esta medida en la etapa 2 o 3 de la epidemia. Marruecos fue aplaudida por su reacción,  ya que esta medida era urgente para  un país como el mio donde carecemos de medios y equipos adecuados para hacer frente a esta epidemia.

En nuestra empresa, decidimos empezar el teletrabajo a partir del 17 de Marzo.

Todos los miembros de mi familia están también teletrabajando, excepto mi padre que al ser cirujano está movilizado para ayudar durante la crisis. Se supone que mis primos deben seguir sus cursos desde plataformas en línea, pero es muy difícil para los padres hacerles un seguimiento de sus estudios.

De momento, no sabemos mucho más de cómo van a evolucionar las cosas, nada es previsible. Trabajando en el sector del import-export, observé un cambio brutal en mi flujo de actividad y es cierto que todos los países sufren de esta pandemia (desempleo forzado para algunos, despidos para otros).

Los días se suceden pero no son iguales. Aunque respetamos estrictamente las reglas del encierro, siempre existe este temor al regresar del supermercado por ejemplo de ¿podría haber atrapado el virus? o ¿contaminar a alguien si soy portador?. Vivimos en la incertidumbre y rezamos todos los días para que este virus sea parado y finalmente dejemos atrás esta crisis global …

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