Matrimonio infantil: una flagrante violación de los derechos de las niñas. Día 3


Tercer día de la campaña #16DaysofActivism dedicado al matrimonio infantil

El matrimonio infantil es una práctica  que se lleva a cabo en numerosos países, lo que constituye una grave violación de los derechos de los niños y las niñas al impedir la libertad física de la persona, así como su capacidad de decidir su futuro por sí misma.

Existen numerosos factores que interactúan para poner a un niño en una situación de riesgo de matrimonio, como la pobreza, la percepción de que el matrimonio proporcionará ‘protección’, honor familiar, normas sociales, leyes consuetudinarias o religiosas que toleran la práctica, un marco legislativo inadecuado y el estado de un país sistema de registro civil. Si bien la práctica es más común entre las niñas que los niños, supone una violación de los derechos independientemente del sexo.

Las causas subyacentes que dan lugar al matrimonio infantil son muy complejas. Estas, varían en función del país, y dentro del mismo, depende de las circunstancias familiares e individuales, y de los contextos sociales. A rasgos generales, el matrimonio forzoso se da en contextos de pobreza, desigualdad de género e inexistencia de un sistema que proteja los derechos fundamentales de las niñas y niños.

Compromete seriamente el desarrollo personal de las niñas al provocar embarazos tempranos, interrupción de su escolaridad, limitación de oportunidades económicas y promoción profesional, y sobre todo, encontrarse en una situación de gran riesgo de sufrir violencia, abusos y relaciones sexuales forzadas.

Las niñas quedan expuestas a graves riesgos para su salud e infecciones de transmisión sexual y se ven obligadas a desempeñar un rol de mujer adulta para el que no están preparadas.

Esta práctica constituye una flagrante violación de derechos tan fundamentales como la libertad, la capacidad de elección, y la soberanía sobre el propio cuerpo de niñas y mujeres. Son consideradas sujetos pasivos, sin voz ni voto, imprescindibles para llevar a cabo una práctica que en la mayoría de los casos se lleva a cabo por meros motivos económicos o de estatus social.

A día de hoy, 125 millones de niñas y mujeres africanas se habrán visto obligadas a contraer matrimonio. 1 de cada 3 niñas se casará antes de cumplir los 18 años, y 1 de cada 10 lo hará antes de los 15 años. En función de la región de África, el número de niñas y mujeres obligadas a casarse varía; En África central, meridional y oriental, suponen el 30%.

En África occidental, el porcentaje es mayor: más del 40%. Además, las novias también son más jóvenes: esta subregión posee la mayor prevalencia de matrimonio en el mundo antes de los 15 años. Lo más grave de todo es que, de los 10 países del mundo donde el matrimonio infantil es más común, 9 se encuentran en África.

Bien es cierto que, actualmente, el número de matrimonios forzosos ha disminuido respecto a años anteriores. En Argelia, Yibuti, Eswatini, Namibia, Ruanda, Sudáfrica y Túnez los niveles de matrimonio infantil son inferiores al 10 por ciento. Pero en Burkina Faso, República Centroafricana, Chad y Sudán del Sur este porcentaje se eleva a más del 50%, sin mostrar signo alguno de declive. Al ritmo actual, se necesitarían al menos 100 años para eliminar esta práctica, lo que evidencia la urgencia de erradicarla.

Es urgente acabar con esta práctica que perpetúa las desigualdades de poder y de género, y poder garantizar el desarrollo de una infancia adecuada a su edad así como el derecho fundamental de decidir sobre su propio futuro.

 

Fuente: Unicef. Plan Internacional. ONU Mujeres.

(Este trabajo es elaborado por Bárbara Marques,  Blanca Sell y Anaïs Sánchez de Lucas, estudiantes y voluntarias en la FMxA)

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