Mariama Badji. Senegal


18/05/2020

Mariama Badji es Directora de Comunicación de Cora y presidenta de África Feliz Senegal. Vivió varios años en España y fue una de las mujeres africanas que más apoyo a nuestra fundación en sus inicios. Hoy nos manda su segunda crónica.

Es imprescindible la implicación de los líderes comunitarios en la lucha contra la propagación del coronavirus

Mariama Badji es Directora de Comunicación de Cora¿Ha alcanzado la crisis la velocidad de crucero o lo peor está por venir? Es la pregunta que está en boca de todos. Cuanto más tiempo pasa, menos seguro es que se encuentre una solución rápida. 79 días después del primer caso en nuestro país, las cifras siguen subiendo.

La preocupación crece y mucha gente se ha lanzado a comprar artemisia en cápsulas, bolsistas de té y polvos. Se han detectado más de 100 casos comunitarios y, eso, sin contar con la legión de portadores sanos. El Ministerio de Salud y Acción Social se compromete a reforzar el sistema de vigilancia epidemiológica e insta a que se cumplan estrictamente las medidas de contención y de prevención.

Se está trabajando para reforzar lo conseguido. A las personas vulnerables que necesitan ayuda se les ha proporcionado alimentos, máscaras y desinfectante. Sin embargo, esta ayuda no cuenta con la aprobación de todos y está creando polémicas que nos alejan de lo importante. Hay muchísimas campañas de sensibilización, pero no son convincentes. No consiguen una verdadera concienciación ni provocar cambios en el comportamiento de las personas.

Los líderes sociales llegan mejor al corazón de los senegaleses

Guardar distancia social no es propio de nuestra forma de vida y, ahora, esto, representa una gran preocupación en nuestro país, aunque podemos estar satisfechos de, al menos, haber convertido el lavado frecuente de manos y el uso de mascarilla manos como  nuevas costumbres.

El incumplimiento de las restricciones del toque de queda, en el transporte interurbano, en los mercados, exige nuevas formas de actuar en los lugares públicos. En el bendito mes del Ramadán, las panaderías están abarrotadas con largas colas, sin ningún respeto por las medidas. Los casos de contagio internos ya se han expandido por todas las regiones del país y cada día trae nuevos casos.

Sería muy necesaria y deseada la participación de los líderes comunitarios en la lucha contra la propagación de Covid 19 en las regiones del interior del país y en las afueras de la capital. Esto es imprescindible para que las autoridades sanitarias puedan volver a centrarse en la cuestión crítica de la salud en estos tiempos de Covid. Estos líderes, en colaboración con el tejido asociativo, pueden trabajar en la información y sensibilización para conseguir que la población adopte las nuevas medidas de seguridad. Están mejor preparados para concienciar, pero también para llegar al corazón de los senegaleses. Podrán implicarse en la lucha por una alimentación saludable. Pero, sobre todo, podrán encontrar soluciones en una situación de violencia doméstica que va en aumento.

Surge el ingenio y la innovación

Covid 19 también ha puesto en valor el ingenio senegalés, ya que tanto jóvenes como mayores respondieron de manera eficaz y eficiente al llamamiento de la nación. La experiencia y el conocimiento en cuestiones de innovación es el cóctel que se sirve para poner en marcha robots que sirven comidas y otras ayudas a las personas en cuarentena. Respiradores artificiales, dispensadores automáticos de gel que hablan varios idiomas, gel hidroalcohólico, son algunos de los proyectos que estudiantes investigadores de las Universidades de Dakar, Thies y Ziguinchor y de la Escuela Superior Politécnica de Dakar han puesto en marcha

Los sastres, en este nuevo dinamismo creativo, también, participaron activamente en esfuerzo esfuerzo titánico con la fabricación de mascarillas. El Ministerio de Desarrollo Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa, en estrecha colaboración con el Ministerio de Comercio, en un decreto nº 9450 del 24 de abril de 2020, ha establecido una norma NS15-O14 adoptada por el comité técnico de salud, con requisitos mínimos de fabricación y uso.

Esta pandemia ha impulsado el ingenio creativo de los senegaleses, esto debería crear un valor añadido y así ir en la dirección de confiar en nuestras propias fuerzas y habilidades en todas las circunstancias.

Palabras para calmar los males…

Fátima es una mujer de más de 50 años llena de amor que impone respeto a primera vista. Su lucha frente al cáncer de mama en tiempos de coronavirus anima todas las conversaciones. Ha aprendido a manejar las redes sociales con respeto. Es una inspiración para muchas mujeres y jóvenes que se han visto abrumadas por las incertidumbres de esta pandemia y se han deprimido. Colabora con nuestra asociación poniendo su sabiduría y talento al servicio de los demás para un futuro más unido.

A través de seminarios web que organizamos con pequeños grupos varias veces al día, ella anima a adoptar las medidas de seguridad y siempre nos recuerda que se necesitan grandes sacrificios para traer ayuda y asistencia. Por eso defiende la Palabra como un mecanismo de curación y así desarrollar estrategias para hacer frente a las disfunciones de nuestras vidas. A través del diálogo, como si fuera pedagoga, habla de cuestiones culturales, religiosas y familiares y calma los conflictos en curso. Su eslogan: mantengámonos movilizados, unidos y decididos, es una carrera de larga distanci

Un pequeño reflejo

El mundo está dominado por el capital, eso es un hecho, y los países en desarrollo están pagando un alto precio por ello, especialmente en este momento. Esta pandemia es una oportunidad para trabajar hacia el entendimiento de que el interés general tiene prioridad sobre el beneficio o la ganancia. Todas las burbujas están explotando y nadie se salvará. La solidaridad será nuestra única victoria.

 

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