María Vázquez-Dodero. Burkina Faso


30/03/2020

Lo que nos faltaba… ¡el COVID 19 ya está aquí!

Maria Burkina FasoEra inevitable, por mucho que yo tuviera la esperanza de que quizás una especie de “justicia natural de las cosas” hiciera que el dichoso (por no llamarle de otra manera) coronavirus pasaría de largo por este continente que tantísimo sufre ya de otros “virus” (no solo portadores de enfermedades), no ha sido así.

En un país pobre de solemnidad, que lleva en guerra islamista desde hace tiempo, y que ahora se le ha complicado con una especie de guerra civil, estamos ahora “entrando en el túnel” del COVID 19, ¡lo que nos faltaba!

Hace solo dos semanas que diagnosticaron el primer caso de infección. El Gobierno, a la espera de ver la evolución para tomar otras medidas, ha dictado, por el momento, lo siguiente:

  1. Cierre de fronteras aéreas y terrestres, salvo para transporte de mercancías
  2. Clausura de todo tipo de instituciones educativas; de las sociedades de transporte colectivo; de todos los establecimientos de ocio (bares, discotecas, etc.)
  3. Los restaurantes solo pueden servir comida para llevar
  4. Toque de queda de 19h a 5h
  5. Prohibición de encuentros de más de 50 personas

Además, tanto la Iglesia Católica, como la protestante, y la comunidad musulmana, organizaciones de gran relevancia en esta sociedad, han suspendido todas las celebraciones religiosas.

El toque de queda puede parecer insuficiente, pero hay que tener en cuenta la realidad de aquí… Es muy complicado decretar un confinamiento total. Casi ninguna familia tiene capacidad de almacenar los víveres mínimos necesarios para confinarse ni tan solo 24 h. En una “vivienda” de una sola estancia de unos pocos metros cuadrados y sin electricidad… poco se puede almacenar…

Además, como me habéis oído decir muchas veces, aquí se sobrevive en el día a día. Las mujeres tienen que salir a diario a la calle a ganar un poquito de dinero para comprar lo mínimo para comer ese día o a buscar el agua y la leña para cocinar. Esto explica la mentalidad general hoy reinante: “Si no muero de coronavirus, lo haré de hambre, y tengo más probabilidades de morir de lo segundo que de lo primero…”.  Así de realista. Así de duro.

El pasado sábado día 22 fue el primer día de toque de queda. Me anima que la policía se haya tomado muy en serio que se respete la orden. Pero me impacta y entristece ver cómo se hace. Porque aquí lo de multar por salir a la calle, no acaba de funcionar y el sistema para mandarte a casa si te has saltado el toque de queda es a palo limpio… El mismo sábado por la noche ya teníamos algunos vídeos e imágenes impactantes al respecto. Y también alguno “divertido”, como el de tres vejetes a los que pescaron por ahí cuando no debían, y a los que la policía los puso a hacer flexiones en el suelo repitiendo “tengo que respetar el toque de queda, tengo que respetar el toque de queda, tengo que respetar el toque de queda…”

Soy consciente de que actualmente, quién nos lo iba a decir, estamos mejor aquí que allí, y que estamos todos concentrados en rezar, creyentes y no creyentes, cada uno a su manera, por España, Italia, Francia, etc. Pero por favor, no nos olvidéis y hacednos un huequito en vuestras oraciones y pensamientos para que el bichito experimente que este calor de más de 40º no le gusta y decida pasar de largo…

(María Vázquez-Dodero  es miembro de Amigos de Rimkieta. Crónica extraída de su Blog)

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