María Vázquez-Dodero. Burkina Faso


15/06/2020

María Vázquez-Dodero es miembro de Amigos de Rimkieta, una fundación de ayuda integral a niños en Rimkieta, uno de los barrios más pobres de Ouagadougou, capital de Burkina Faso.En esta segunda crónica, extraída de su Blog, explica cuál es la situación tras varios meses conviviendo con la Covid-19. 

COVID-19 en Burkina: ¡La que se nos viene encima!

Dios aprieta, pero no ahoga, es un hecho. Y hay que agradecerle que, por las razones que sean, ya que hay varias hipótesis al respecto, ninguna de ellas evidente, la incidencia en Burkina de la COVID-19 en términos sanitarios, está siendo mínima. Pero lamentablemente, lo que no vamos a poder evitar, porque lo estamos sufriendo ya, son los daños colaterales de la crisis allí, que, desgraciadamente, llevará a toda la región subsahariana a su primera recesión en más de 25 años.

El terrorismo sigue amenazando

Soy consciente de que con una media de no más de 100 test al día, las cifras de contagios y fallecidos son poco fiables. Pero también os digo que, de los más de 1.500 beneficiarios con los que estamos en contacto prácticamente a diario, sólo el familiar de uno de ellos ha fallecido por el virus. Nadie más ha tenido síntomas o ha padecido la enfermedad. Por el contrario, el terrorismo aquí en Burkina sigue causando cierre de colegios y dispensarios y miles de desplazados sin ninguna atención mínima, más allá de la que sus propios paisanos, viviendo ya en la miseria, les puedan dar y ocasionando, hasta ahora, muchos más fallecidos que la COVID-19, incluso triplicando aquellos datos.

Os comentaba en abril que la llegada de la pandemia a Burkina me llevó a un estado de permanente contención de la respiración. A fecha de hoy, y viendo la evolución de la pandemia, con un número de casos confirmados de contagio desde el 9 de marzo de 890 y tan solo 53 fallecidos, os puedo decir que vuelvo a respirar abiertamente por este tema. Aunque sigo conteniendo la respiración por otros muchos factores, como el terrorismo, o la proximidad de las elecciones generales en unos meses, que en estos países pueden ser una bomba de relojería, y por supuesto, por los daños que la crisis económica general vaya a causar aquí.

Miedo a una crisis alimentaria

El Banco Mundial, en su último informe semestral, alerta de que el muy bajo nivel de desarrollo de los países de África subsahariana, entre los que se encuentra Burkina, está siendo amenazado por el parón mundial provocado por la COVID-19, y considera que existe un importante riesgo de que esta parte del continente sufra una crisis alimentaria.

Según dicho informe, el crecimiento de las dos regiones que más han progresado económicamente en los últimos años, la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (que integran Burkina, Malí, Senegal, Níger, Costa de Marfil, Togo y Benín) y la Comunidad de África Oriental (formada por Kenia, Uganda, Tanzania, Burundi, Ruanda y Sudán del Sur), se debilitará considerablemente debido a una menor demanda interior y exterior, que se suma a la interrupción de las cadenas de suministro que afectan a la producción nacional. Y por supuesto, los colectivos más vulnerables serán los que sufrirán los peores efectos económicos de la pandemia.

La crisis, está teniendo ya un inevitable impacto en algunos donantes de la Fundación Amigos de Rimkieta (FAR). Desde aquí todo nuestro cariño y apoyo en estos momentos difíciles. Pero no os preocupéis, porque, como cualquier otra empresa en estos tiempos, en la FAR nos encontramos inmersos en un proceso de reflexión de nuestra misión y proyectos en Rimkieta, para adelantarnos y adaptarnos, lo antes posible, al nuevo escenario consecuencia de la COVID-19, que se avecina en todos los ámbitos, para, como siempre, lograr el mayor beneficio y provecho de las familias más necesitadas de Rimkieta.

Empezamos a reiniciar las aulas de formación

Niñas de RimkitaMuestra de ello, es el hecho de que, pese a que el Gobierno ha decretado el fin de curso de las maternelle (parvularios) adelantado al 16 de marzo, fecha en la que decretaron el cierre de todos los establecimientos escolares del país por la llegada de la pandemia, hayamos reabierto esta semana la maternelle, cumpliendo rigurosamente, por si acaso, con las medidas para evitar la propagación del virus, previa autorización de la Inspección de la Acción Social. ¿Por qué ? Porque, aunque en la Maternelle Valencia “enseñamos”, lo realmente trascendental de esta labor es alimentar y cuidar la salud de 300 niños cada año

El proyecto de formación y reinserción de niños de la calle, y el de formación de niñas sin escolarizar también están de nuevo en funcionamiento. Y en cuanto anulen la prohibición de encuentros de más de 50 personas, una de las últimas medidas tomadas por el Gobierno para evitar la propagación del virus que sigue vigente, reactivaremos asimismo el proyecto de formación de jóvenes en valores, a través del entrenamiento deportivo.

Todo ello después de haber revisado minuciosamente el gasto de cada proyecto para apretarnos, más aún si cabe, el cinturón, y seguir sacando el mayor beneficio de cada uno de los euros que, con tanto cariño y generosidad, nos llegan.

¡Seguimos! Con paciencia, o sea, con paz y ciencia…:-)

 

Amigos de la fundación