Josie Rakotovoavy. Madagascar


26/05/2020

Josie Rakotovoavy, Licenciada en Filología Española en Antanararivo, profesora  y traductorra. En 2018-19 realizó un Máster en Español como Segunda Lengua en la UCM en el marco del programa de becas Learn Africa

En Madagascar el Covid-19 convive con un brote de dengue

Josie Madagascar

Sin lugar a duda, esta pandemia de coronavirus tendrá un gran impacto para Madagascar. A corto plazo, el país se enfrenta a otro brote epidémico:  actualmente el dengue está arrasando las costas malgaches con más de dos mil personas afectadas; sin embargo, el gobierno se centra en la lucha contra el coronavirus dejando completamente de lado esta epidemia.

A largo plazo, el retraso o la falta de reacción por parte del gobierno podrá llevar al país a una crisis socioeconómica: eventuales manifestaciones contra el confinamiento y contra la falta de medidas de acompañamiento, un incremento desmedido del contagio y de víctimas mortales; y por si fuera poco, una caída de la economía nacional (basada en el turismo y en la exportación de vainilla, clavo y café).

 

 

“Más cornadas da el hambre”

A pesar de su insularidad, desgraciadamente Madagascar no se ha librado de la pandemia mundial del Covid-19. Se confirmó con el reporte del primer caso a mediados de marzo. A día de hoy 21 de mayo, se registran 405 casos de afectados, entre los cuales 2 fallecidos el pasado 16 y 19 de mayo, fenómeno que confirma un ascenso considerable de contagiados estas dos últimas semanas.

Madagascar Covid 19

Desde que se detectó el primer caso, las autoridades malgaches declararon el estado de alarma, imponiendo la realización de pruebas a todos los pasajeros de los últimos vuelos que llegaron a Madagascar con el objetivo de evitar los contagios. Asimismo, se adoptaron medidas de confinamiento parcial en las tres regiones donde se detectaron personas afectadas.

El confinamiento parcial sigue en pie hasta hoy y permite circular desde las 6 de la mañana hasta la 1 de la tarde para que la gente pueda acudir a su puesto de trabajo y, así, no paralizar la economía del pais. La circulación está sólo permitida dentro de la misma región, excepto para los transportes de mercancías, y otros casos especiales (misiones, evacuación sanitaria…) y siempre con una autorización del Centro de Mando Operacional Covid-19 (organismo dotado de competencia extraordinaria en la gestión de esta crisis sanitaria). También se cerraron las fronteras aeroportuarias salvo para vuelos de repatriación.

Gestionar una crisis sanitaria de esta envergadura con una economía débil como la de Madagascar resulta complicado: «más cornadas da el hambre que el coronavirus» (como decís en España).

Covid Organic genera polémica

Madagascar-CVO-covid-organicEl descubrimiento del CVO Covid Organics (tisana a base de artemesia) como remedio preventivo y curativo contra el Covid-19 por el IMRA (Institut Malgache de Recherches Appliquées) incitó al gobierno a hacer volver a las aulas a los alumnos que tenían reválidas.

Este remedio, que actualmente genera polémica y cuya eficacia aún está por demostrar, es motivo de quejas y reproches por parte del pueblo malgache. La población no aprueba que su gobierno lo done generosamente a otros países del continente africano mientras que ellos lo tienen que comprar de su propio bolsillo.

Dicho todo esto, a mi parecer, las autoridades no están gestionando de forma eficiente la crisis. Además, se observa una ausencia de transparencia en la gestión de las ayudas económicas recibidas de las instituciones internacionales.

 

 

Las medidas de seguridad no son seguras

Madagascar Covid 19Al igual que todos, mi familia también se ve afectada por esta crisis sanitaria. La medida de confinamiento parcial no nos aleja del virus por las diversidades de las actividades laborales: unos teletrabajan con el coste de internet por su cuenta mientras que otros siguen yendo a la oficina exponiéndose al virus ya que las medidas de protección no están del todo ni establecidas ni son respetadas. Desde del inicio de esta contingencia extraordinaria y teniendo personas vulnerables con problemas pulmonares crónicos en la familia, todos estamos confinados en casa.

Desde el punto de vista social, la pandemia, en general, está afectando, por una parte, a los alumnos que han tenido que dejar las aulas, lo cual pone en peligro su proceso de aprendizaje. En Madagascar no se prevé dar clases online, y menos en los centros públicos, como se hace en los países occidentales. Y, por otra parte, los empleados del sector privado y los que trabajan por cuenta propia (mayoritariamente en el sector informal) no tienen amparos del gobierno ni reciben ayudas económicas de ninguna parte.

 

 

 

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