Leliane de Oliveira. Cabo Verde


21/05/2020

Leliana de Oliveria, estudió un Máster en Energía y Sostenibilidad en la Universidad de Vigo en el marco del programa de becas Learn Africa, que impulsa la enseñanza universitaria para mujeres africanas

La economía de Cabo Verde está estancada por la pandemia del Coronavirus

Leliane de Oliveira Cabo VerdeSoy Leliane de Oliveira, residente en la ciudad de Praia, la capital de Cabo Verde.

Desde que se confirmaron los primeros casos positivos de Covid-19 en Cabo Verde, el gobierno ha ido tomando medidas encaminadas a reducir la expansión de la enfermedad en el país. Desde entonces, se han decretado tres estados de emergencia con medidas que debe cumplir la población. Se decretó la suspensión de los viajes interinsulares e internacionales. Esta medida funcionó solo en parte debido a que se realizaron viajes clandestinos.

Actualmente, en el país hay dos islas con casos positivos de coronavirus, siendo la ciudad de Praia, la que cuenta con el mayor número de contagiados.  El número total de casos positivos es de 336 (pacientes en situación estable), 84 recuperados y 3 fallecidos, dos ciudadanos nacionales y un turista inglés, que fue el primer caso confirmado con Covid-19 en el país.

En el país se están realizando alrededor de 93 test al día, con un resultado de 10 casos positivos (de promedio). Todos los casos confirmados son puestos inmediatamente en aislamiento en instalaciones que el Estado ha preparado para poder controlarlos y evitar la propagación de la enfermedad.

La economía de Cabo Verde está estancada. Muchas personas han perdido sus empleos y las que viven de las ventas diarias deben quedarse en casa sin ingresos. Cuentan con ayudas del gobierno, de instituciones sociales y de personas individuales, así como de grupos y representantes de zonas, que distribuyen cestas con comida para ayudar en esta época de crisis.

En mi trabajo se están tomando medidas preventivas para reducir la propagación del virus. El servicio de atención al cliente está restringido para garantizar el bienestar de todos y poder seguir satisfaciendo las necesidades de los consumidores y las empresas.  Trabajo, en prácticas,  en ENACOL SA, una empresa nacional dedicada a la comercialización de combustibles, gas butano y lubricantes. Voy a trabajar todos los días pero con la seguridad que dan las medidas aplicadas por la empresa.

Las dificultades siempre han existido, pero ahora son mayores, sobre todo para las mujeres de las zonas rurales que, en su mayoría, se dedican a la venta diaria. En época normal no ganan más de 3 euros al día y ahora, sin salir, no ganan nada.

La situación no es fácil, pero la esperanza de que vendrán días mejores nos hace resistir.

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