Lamia Azdad. Marruecos


10/04/2020

Lamia Azdad MarruecosSoy Lamia de Nador, una ciudad ubicada en el noreste de Marruecos. Soy estudiante investigadora en un bufete de abogados, especializado en expropiaciones y, además, soy coordinadora de proyectos de la Asociación de Mujeres por África del Faro de Nador.

La pandemia de la muerte … se acerca

No contábamos con ella. Llegó sin previo aviso, tanto en mi ciudad como en el resto del mundo. Al principio no entendíamos los rumores que nos llegaban. No creíamos que una bacteria de un tamaño tan pequeño fuera capaz de matar a un ser humano, por lo que pensábamos que se trataba de una de esas noticias falsas que solo pretenden infundir miedo.

Nuestra vida diaria se ha visto envuelta en un estado de pánico psicológico. La realidad es dura y difícil de aceptar, y las medidas requieren que seamos precavidos hasta que surja una solución.

Podemos decir que se trata de la primera gran emergencia de salud vivida en décadas.

Ante ella, las autoridades marroquíes, cuya responsabilidad es la de proteger a sus ciudadanos de la propagación de la pandemia, han impuesto medidas proactivas y preventivas. Se han cerrado aeropuertos y puertos marítimos para evitar la transmisión de la infección desde el exterior del país, se ha decretado el confinamiento de los ciudadanos para evitar que estén en la calle y se han mantenido los servicios públicos para proporcionar asistencia a los trabajadores.

Los estudiantes tienen que seguir el curso de forma online desde sus casas. Por otra parte, el Banco de Marruecos, ante esta situación, se ha comprometido a proporcionar créditos a quienes los necesiten. También se han suspendido los juicios.

El rey ha dado instrucciones al gobierno para que, de forma inmediata, haga efectivo un fondo especial para gestionar y afrontar esta situación.  En una primera fase, los efectivos se centrarán en establecer mecanismos para la asistencia sanitaria de los afectados y, en la segunda, se apoyará a la economía nacional, intentando mitigar la repercusión social que tendrá el impacto de la pandemia.

A pesar de todas estas medidas, todavía estamos en un estado de bloqueo psicológico y en una guerra contra un microrganismo que no conocemos … Y casi no nos podemos creer lo que está sucediendo …

Me gustaría ahora compartir unas reflexiones que he escrito:

Después de que los pájaros cayeran al suelo, nos llamó la fuerza de los vientos que rugían a pleno pulmón; se construyeron nidos minados que son difíciles de evitar, que no diferencian a los pobres de los ricos, a los árabes de otras nacionalidades, a los blancos de los negros y al género femenino del masculino.

Irónicamente, esto se trata también de la caída del valor del dinero, que ya no nos sirve para comprar dosis de ese elixir de la vida del que siempre han hablado las novelas, ni para intercambiar vidas con otras vidas, ni para adquirir medicamentos indispensables para superar esta maldición que llegó sin previo aviso.

Lo que realmente me sorprende y me afecta de este período es que, por primera vez en la historia de la humanidad, ese “ente jorobado” ha establecido el principio de igualdad entre todas las razas, sin distinción, y nos ha sometido a su juego, que comienza con el control del cuerpo, lo conduce directamente a la muerte y luego se traslada a otro cuerpo, dejando tras de sí el sollozo de los solitarios espíritus que desde sus ataúdes dicen: «Has perdido a otra víctima en este mundo y pronto perderás más si continúas con tu egoísmo´´.

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