La Dra. Caroline Adombi es una de las pocas mujeres que se dedican a la biología molecular en Costa de Marfil


20/09/2021

La Dra. Catroline Adombi, Costa de Marfil, es doctora por la Universidad Félix Houphouet-Boigny, Abidjan-Cocody. Es profesora adjunta de Bioquímica y Biología Molecular e Investigadora en el Institut de Gestion Agropastorale (IGA) de la Universidad Peleforeo GON COULIBALY, Korhogo.

Es una de las beneficiarias de la última edición del programa Ellas Investigan, gracias al cual está realizando una estancia de investigación en el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR)

Su trabajo, está relacionado con uno de los grandes retos que afronta la humanidad: la pandemia del Coronavirus.  Estudia la variabilidad del SARS-CoV-2 en los pacientes de COVID-19 para obtener más información sobre los patógenos que amenazan a los animales y a los seres humanos, añadiendo valor a los actuales esfuerzos desplegados para luchar contra los patógenos en Costa de Marfil.
Aspira a dar más autonomía a su país, que sigue siendo muy dependiente de los recursos europeos y estadounidenses.

¿Qué la animó a seguir una carrera científica?

Mi padre era ingeniero electromecánico. Cuando había un corte de luz y le pedían ayuda, él siempre resolvía el problema. Era mi modelo y siempre quise ser como él. Me fascinaban ,especialmente, las ingenierías. Crecí en este ambiente científico, lo que influyó en mi elección de seguir una carrera científica.

Elegí Bioquímica porque era una disciplina desconocida y muy selectiva en Costa de Marfil. Tras obtener mi Diploma Avanzado en Biotecnología y Producción de Cultivos, el Jefe del Departamento de Virología del Laboratorio Veterinario de Costa de Marfil me ofreció trabajar en su proyecto de Biología Molecular como estudiante de doctorado. Acepté inmediatamente porque se trata de una especialidad de vanguardia a la que no se puede acceder en Costa de Marfil debido a los elevados costes de los equipos y los reactivos. Y también porque es una herramienta transversal que puede aplicarse en plantas, animales, humanos y medio ambiente. Para mí fue una gran oportunidad de hacer algo nuevo y diferente de lo que hacían mis compañeros de la universidad.

¿Se ha sentido apoyada a lo largo de su carrera?

Desde que volví a mi país en 2015 para trabajar como profesora e investigadora en la Universidad no me he sentido apoyada. Ya no tenía acceso al Laboratorio de Veterinaria. Sin un proyecto y sin financiación, me resulta difícil integrar un equipo de investigación en otro laboratorio. En Costa de Marfil, los pocos laboratorios de biología molecular existentes carecen, a menudo, de equipos y reactivos adecuados.

¿Sientes que ser mujer te ha dificultado las cosas? ¿En qué sentido?

No lo he tenido más difícil por ser mujer. Al contrario, estoy orgullosa de ser una de las pocas mujeres que se dedican a la biología molecular en Costa de Marfil. Es más bien mi especialidad la que me limita, porque mi trabajo requiere equipos de alta tecnología, personal bien cualificado y reactivos caros.

¿Cómo cree que su trabajo puede ayudar a su área de investigación?

Mi trabajo ayudará a identificar y caracterizar mejor muchos patógenos infecciosos circulantes conocidos y desconocidos, en particular los patógenos emergentes y reemergentes que amenazan la salud humana/animal, mediante la secuenciación parcial del genoma o la secuenciación completa del genoma para comprender mejor su epidemiología. También ayudará a describir su virulencia o resistencia con vistas a una vigilancia epidemiológica más amplia. Será un valor añadido importante y eficaz a los esfuerzos realizados por las autoridades públicas de Costa de Marfil para el control de las enfermedades humanas/animales emergentes y el análisis detallado de los patógenos será más rápido que si las muestras se hubieran enviado a un laboratorio en el extranjero.

Dra Caroline Adombi

¿Qué espera de su estancia en el Vall d’Hebron Institut de Recerca ?

Espero es ta blecer una colaboración fructífera entre mi institución y el VHIR para realizar trabajos de investigación que permitan comprender mejor la epidemiología molecular de cualquier patógeno y publicar los resultados.

Está cooperación facilitará la transferencia de tecnologías en el campo de las enfermedades infecciosas que puedan ser útiles en mi institución. También facilitará el envío de reactivos genómicos para el trabajo de mi laboratorio y para los servicios de análisis y secuenciación de datos genómicos.

¿Ha tenido modelos de mujeres científicas u otros que la hayan inspirado o apoyado?

Para ser sincera, las primeras personas que me inspiraron como científica fueron dos hombres, los profesores Adom Niamké y Abdourahamane Sangaré. Ellos me transmitieron su pasión por la Biología Molecular durante mi Máster en Bioquímica.

Más tarde, durante mi Diploma Avanzado en Biotecnología y Producción de Cultivos, aprendí de la profesora Mireille Dosso, doctora en medicina y primera mujer marfileña microbióloga y viróloga, directora del Instituto Pasteur de Costa de Marfil y galardonada, en 2011, por la Unión Africana con el ECOWAS Women Scientists Award. Me inspiró por su dedicación y su humildad. Pero son tres hombres científicos los que me apoyaron durante mi trabajo de doctorado y siguen haciéndolo. Son mis mentores: los profesores Djaman Allico Joseph y Couacy-Hymann Emmanuel, que son académicos, y el Dr. Adama Diallo, del CIRAD.

¿Cuál sería su consejo para una joven que quiera seguir una carrera en STEM y más concretamente en su especialidad?

Hoy en día hay muchos programas y subvenciones para ayudar a las mujeres en STEM y fomentar la promoción de género. Animo encarecidamente a las jóvenes a que soliciten estas ayudas y sigan su pasión. Si quieran seguir una carrera como investigadoras en Biología Molecular les recomiendo que confíen en sí mismas, que luchen constantemente por su sueño y que no se rindan. También,  que tengan una curiosidad constante, que cultiven y busquen la excelencia.

¿Cómo ve la situación actual del coronavirus en general y especialmente en África y en su país?

La situación general parece menos apocalíptica con las primeras vacunaciones, pero la crisis sanitaria aún no está controlada porque creo que el virus aún no se ha adaptado en los humanos. En Costa de Marfil, como en todos los países africanos, la situación sigue siendo preocupante, entre la incertidumbre por las vacunas y la desconfianza y el desinterés de la población.

¿Cuáles son sus previsiones?

Espero llevar a cabo una investigación de gran alcance sobre la hepatitis E, una enfermedad zoonótica desconocida en Costa de Marfil. A mi regreso, finalizaré mi proyecto de investigación sobre la hepatitis E, formaré mi equipo de investigación y buscaré financiación y colaboraciones regionales e internacionales. A nivel académico, tengo previsto supervisar al menos a 6 estudiantes de máster en los próximos dos años. También tengo previsto escribir y publicar artículos de investigación en revistas internacionales de Q1 y Q2.

¿Cree que la comunidad científica está siendo eficaz a la hora de afrontar esta crisis? ¿Ha sido un reto para ellos?

La comunidad científica ha tenido éxito en el desarrollo de vacunas recombinantes dada la urgencia del momento. Este tipo de vacunas ya existen en salud animal. El mayor reto reside en su validación debido al elevado coste de los ensayos clínicos y a la elección del sistema de su administración. La urgencia del momento no permitió identificar bien estos dos aspectos antes de su uso masivo.

¿Cree que las diferentes vacunas que existen son la solución?

Las diferentes vacunas que existen no son las mejores, pero son la solución del momento para evitar formas más graves que requieran cuidados intensivos.

¿Cree que habrá un antes y un después marcado como resultado de la pandemia?

Esta pandemia ha evidenciado la vulnerabilidad y las limitaciones del hombre, en general, en todos los aspectos y nos muestra cómo el ser humano no es dueño del mundo, que hay un ser supremo que tiene el Universo en su mano. Pero, por desgracia, no creo que haya un antes y un después como resultado de la pandemia. El acceso equitativo a las vacunas es un buen ejemplo. No creo que esta pandemia cambie el corazón del ser humano en su ansia de poder y en el establecimiento de un nuevo orden mundial.

¿Quiere añadir algo más?

Agradezco la oportunidad que se me ha dado de formar parte del programa Ellas Investigan Todo mi agradecimiento y gratitud a la presidenta María Teresa Fernández de la Vega por su compromiso feminista y su corazón bondadoso por ayudar a las mujeres africanas a través de su fundación. Que Dios la proteja a ella y a su familia, a sus colaboradores, y la siga bendiciendo más allá de sus esperanzas.

Amigos de la fundación