Mujeres cultivando el futuro: la cooperativa Al Mostakbal y y la alguicultura en la laguna Marchica


Jueves 11 de junio, 2026 — En la laguna Marchica, en la región Oriental de Marruecos, un grupo de mujeres está demostrando que la innovación, la sostenibilidad y el empoderamiento femenino pueden ir de la mano. Se trata de la Cooperativa Al Mostakbal, integrada por mujeres beneficiarias del proyecto I+DeAlgas: Mujeres por el desarrollo sostenible de la laguna Marchica.

Esta iniciativa está liderada por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y la Fundación Mujeres por África (MxA), con financiación de la Cooperación Española, y cuenta con la asociación Femmes pour l’Afrique (FxA) como principal socio ejecutor. Su objetivo es empoderar económicamente a mujeres vulnerables de Nador a través del cultivo, transformación y comercialización del alga Gracilaria Gracilis, mediante el acompañamiento especializado de la cooperativa, que gestiona 15 hectáreas de cultivo y 1 hectárea de investigación en la Laguna Marchica.

Gracias a un programa integral de formación técnica en acuicultura, transformación y comercialización, las mujeres de Al Mostakbal han adquirido nuevas competencias profesionales y han abierto camino en un sector emergente de la economía azul, alineado con las políticas nacionales de Marruecos como el Plan Halieutis y el Programa de Desarrollo Regional (PDR).

A continuación, compartimos los testimonios de algunas de estas mujeres protagonistas:

 

Jamila Karroum, presidenta de la Cooperativa Al Mostakbal:

«Como presidenta de la Cooperativa Al Mostakbal, el cultivo de algas marinas me ha permitido contribuir a la innovación, al desarrollo sostenible y al empoderamiento de las mujeres en la región Oriental de Marruecos. A través de esta experiencia, contribuimos a la valorización de los recursos marinos y al fortalecimiento de una experiencia local, demostrando al mismo tiempo que las mujeres tienen su lugar en la investigación científica y en los sectores emergentes de la economía azul».

 

Dalila Attelhaoui:

«Formar parte de la Cooperativa Al Mostakbal supuso para mí un gran desafío, al integrarme en un sector emergente y tradicionalmente dominado por hombres. Tuvimos que romper estereotipos y demostrar nuestra capacidad para integrarnos en las distintas etapas del trabajo. Esta experiencia confirmó mi convicción de que la ciencia y la innovación pueden impulsar iniciativas sostenibles con impacto económico y ambiental, y reforzó mi ambición de seguir contribuyendo a la valorización de los recursos marinos locales desde una perspectiva científica y femenina».

 

Laila Salami:

«Mi experiencia en el sector de las algas marinas ha sido un recorrido de aprendizaje y descubrimiento. Como mujer apasionada por la ciencia, creo firmemente en la importancia de valorar los recursos naturales de forma sostenible y en el papel clave del conocimiento científico para generar un impacto positivo en la sociedad. Aunque el camino no siempre ha sido fácil, la motivación por aprender y contribuir a soluciones innovadoras me ha impulsado a seguir adelante. Esta experiencia ha reforzado mi convicción de que el sector de las algas ofrece oportunidades prometedoras y fortalece el papel de las mujeres en la economía azul. También ha consolidado mi confianza en la capacidad de las mujeres para innovar y destacar en el ámbito científico, así como la idea de que la perseverancia, la formación continua y la innovación pueden transformar los desafíos en oportunidades para el desarrollo sostenible y el empoderamiento femenino».

 

Naoual Boudrissi:

«Gracias al aprendizaje continuo, las formaciones y la experiencia en terreno, mis inquietudes iniciales se transformaron en una verdadera pasión por la alguicultura. Desde siempre me ha interesado la cosmética y el cuidado de la piel, por lo que descubrir el uso de las algas marinas en la elaboración de productos cosméticos naturales y sus beneficios fue un punto clave en mi motivación para profundizar en este sector. Con el tiempo, comprendí que las algas no son solo un recurso marino, sino un verdadero tesoro con múltiples aplicaciones en la cosmética, la salud, la alimentación, el medio ambiente y la economía azul. Esta evolución reforzó mi convicción de que las mujeres podemos innovar, destacar y abrir camino incluso en sectores tradicionalmente masculinizados.

Hoy me siento orgullosa de formar parte de esta experiencia, convencida de que las algas marinas contribuyen a la sostenibilidad, al desarrollo económico y al empoderamiento de las mujeres, transformando la pasión en proyectos con impacto real».

 

Ilhem Bouhadouz:

«En mis inicios en el sector de la alguicultura descubrí un ámbito innovador con un gran potencial aún poco conocido en nuestra región, aunque con el tiempo fui comprendiendo su enorme valor científico, ambiental y económico. Sin duda, las algas representan un recurso del futuro, con múltiples aplicaciones que merecen ser estudiadas y valorizadas. La formación técnica y especializada, junto con la perseverancia, ha sido clave para el desarrollo de este proyecto. Hoy somos una cooperativa pionera en Marruecos formada por 10 mujeres que impulsamos la innovación, la sostenibilidad y la valorización de los recursos marinos a través de nuestro trabajo en la alguicultura».

 

Las palabras de estas mujeres reflejan el espíritu del proyecto I+DeAlgas: una apuesta por el conocimiento científico, la sostenibilidad ambiental y, sobre todo, por el papel transformador de las mujeres en la economía azul de la región Oriental de Marruecos.