La lucha española por la igualdad narrada a las mujeres árabes


Madrid, 17 de marzo de 2021. María Teresa Fernández de la Vega, presidenta de Mujeres por África, ha participado esta tarde en el ciclo de conferencias organizado por la organización Karama de manera paralela a la celebración en la ONU de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW65), que se está desarrollando del 15 al 26 de marzo.

Karama es una red de la sociedad civil que reúne a grupos y activistas de mujeres en 13 países de África y Oriente Medio.

El ciclo, que lleva por título “El liderazgo de las mujeres en la ley, la política y la paz” y que se inició ayer día 16 desde El Cairo, contará con la intervención de más de 50 ponentes, fundamentalmente de estos países pero también de otros -ayer martes intervino la directora de UNWomen en Colombia, la española Bibiana Aído-, para analizar este tema sin duda fundamental para los avances en igualdad.

María Teresa Fernández de la Vega ha dictado esta tarde la conferencia de apertura en el panel “Del papel a la práctica: perspectivas judiciales en el éxito y fracaso de las reformas legales y constitucionales”.

Durante su intervención, la presidenta de MxA ha contado sus experiencias como mujer comprometida con las libertades y el feminismo en la transición española a la democracia, así como en su periodo como Vicepresidenta del Gobierno, en el que se aprobaron tres importantes leyes, la de Igualdad, la de Violencia contra las mujeres y la de Dependencia.

Sobre el primero de estos periodos, recordó que “cuando se inició la transición hacia la democracia, las españolas no podíamos obtener el pasaporte, no podíamos abrir una cuenta corriente en un banco, y apenas habíamos empezado a trabajar fuera de casa sin permiso del marido o del padre”.

Ha recordado también que se penaban el adulterio y el amancebamiento, las madres no disfrutaban de la patria potestad de los hijos y estaban prohibidos los métodos anticonceptivos. Y ha subrayado la paradoja que se produjo cuando, tras el decreto de Aministía de 1976, mientras los presos políticos comenzaban a disfrutar de libertad se juzgaba y se encarcelaba a mujeres por adulterio o por usar anticonceptivos.

Tal y como ha contado Fernández de la Vega, las normas fueron cambiando gracias a la acción de las mujeres y de los aliados que fueron encontrando. “Grupos de Mujeres Juristas, de Mujeres Separadas, de Mujeres Universitarias; grupos de mujeres de las asociaciones de vecinos, entonces muy activas en España, y otros vinculados a partidos políticos y sindicatos o grupos simplemente feministas, empezamos a trabajar juntas y pese a las diferencias ideológicas o de estrategia que por supuesto existían, nos unimos en plataformas de organizaciones feministas. Y queda claro que el feminismo era plural y que entre sus miembros había diferencias, pero pudimos trabajar unidas”.

En 1977 se despenalizó el amancebamiento y el adulterio, se permitieron los anticonceptivos y se reguilaron las edades de la mujer para la tipificación del rapto. Tres cambios legales fundamentales.

En cuanto a su tiempo como Vicepresidenta del Gobierno, y refiriéndose a la Ley de Igualdad, que calificó de pionera y trascendente, dijo que “por primera vez en España, casi 30 años después de nuestra Constitución y más de 10 años transcurridos desde la Plataforma de Acción de Bejing, se definían en el marco de una ley orgánica conceptos como discriminación por razón de sexo, acoso sexual, acciones positivas, transversalidad… Toda una serie de principios, estrategias y acciones encaminadas a corregir y prevenir la desigualdad y discriminación entre hombres y mujeres y promover la igualdad de género.

María Teresa Fernández de la Vega no ocultó su preocupación por los tiempos que hoy vivimos: “La situación derivada de la pandemia ha exacerbado los desafíos para la igualdad y en el Informe 2020 sobre la Agenda 2030 se ha constatado que el riesgo de retroceso en relación con el ODS número 5 es muy real. Por eso no debemos bajar la guardia. Debemos seguir trabajando. Porque después de esta gran crisis, se acelerará la política de nuevo. Y tenemos que estar ahí.”

 

 

 

 

 

 

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