Pesar por el fallecimiento del padre Miguel Pajares

Noticias

Pesar por el fallecimiento del padre Miguel Pajares

Madrid, 12 de agosto de 2014. Hoy es otro día de inmensa tristeza. El ébola nos ha arrebatado al padre Miguel Pajares. Pese a haber sido repatriado y a los intensos cuidados que ha podido recibir, esta horrible enfermedad no le ha perdonado la vida, como no perdonó la de la hermana Chantal Pascalin, compañera de tantos años y de tantas vivencias en el hospital San José de Monrovia, ni las del hermano George Combey fallecido ayer, y el director del centro, el padre Patrick.

Todo el equipo de la Fundación Mujeres por África, y en particular su presidenta, María Teresa Fernández de la Vega, quiere transmitir a los familiares y amigos del padre Miguel, así como a la orden de San Juan de Dios, a la que pertenecía, su inmenso pesar por esta pérdida.

También queremos expresar nuestro profundo deseo y esperanza de que las hermanas Paciencia y Elena, y el resto del personal que continúa en el hospital de Monrovia, puedan recuperarse y superar la enfermedad.

Una vez más, los dos miembros de la fundación que mejor lo conocieron, Carmen Casáus, coordinadora del proyecto Stop Fístula en Monrovia, y su director médico Javier Salmeán, han trazado una semblanza del padre Miguel que reproducimos en las líneas siguientes.

 

En recuerdo del Padre Miguel

 

La vida en África es tan compleja y tan intensa que alarga el tiempo de lo vivido. El Padre Miguel tenía una relación tan profunda con el continente que en este momento toda su vida era el Hospital de San José.

Estaba orgulloso de la historia del SJCH. Especialmente le gustaba recordar que había sido el único hospital de Monrovia que se mantuvo abierto durante la guerra civil que asoló Liberia durante más de 15 años, y a menudo rememoraba los actos de heroísmo que protagonizaron los Hermanos y sanitarios de aquellos años. Sin embargo, su  auténtico protagonismo en el SJCH  fue en la última década, cuando el Hospital se remodeló, se reformó y llego a ser un centro competitivo y moderno para la Sanidad de Liberia.  En estos últimos años, el Padre Miguel era para todos nosotros la auténtica referencia del Hospital, hombre bueno, sencillo, un castellano de bien, que no se enfadaba nunca. Como mucho torcía el gesto e intentaba reconducir la situación

Tenía una relación especial con la Hermana Chantal. Ambos contaban con formación sanitaria y muchos puntos en común, ella desde la alegría, el optimismo y la generosidad, y ėl desde la perseverancia y la entrega al Hospital y a sus enfermos. Por su condición de sacerdote, era el Superior de los Hermanos y Hermanas del SJCH, pero lo que nosotros visualizábamos era su trabajo, que abarcaba la organización de todo el tema sanitario: hospitalización, quirófanos, recursos humanos, almacén, farmacia.... casi todo. Cuando en nuestro Proyecto Stop Fístula de la Fundación Mujeres por África nos encontrábamos con alguna situación difícil, a quien llamábamos era a Chantal y al Padre Miguel y siempre, siempre encontrábamos una respuesta que nos permitía orientar la solución .

Cuando una persona tiene más de 70 años, trabaja en África como misionero y no tiene una salud de hierro, la lucha cotidiana es difícil de soportar. El Padre Miguel tenía 75 años y estaba físicamente delicado pero quería seguir porque amaba profundamente lo que hacía y sabía que para el Hospital de Monrovia era muy importante

Esta mañana cuando hemos recibido la noticia de su fallecimiento, hemos escuchado unas palabras de una prima del Padre Miguel, que decía: "tal vez mejor así ...  porque no habría podido vivir con el dolor, si hubiese llegado a conocer las circunstancias de la muerte de la Hermana Chantal y del resto de compañeras y trabajadores del Hospital atrapados por el ébola."

Los que tuvimos el privilegio de  tratar, y admirar, al Padre Miguel antes de la tragedia,  sabemos que le hubiera gustado seguir en su Hospital, apurando su vida entre África y las visitas a su familia de La Iglesuela de Toledo, y al final del camino descansar en el Cocotero del SJCH.

 

DESCANSE EN PAZ.

                                                                                                                                                               Carmen Casaus
                                                                                                                                                               Javier Salmean

Últimas noticias

Amigos de la fundación

Queremos ser 1 millón