Una respuesta global contra la violencia de género

El Día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer es, este año, la antesala del año de las mujeres. En 2020 se conmemorará Beijing +25 y se cumplirán 20 años del nacimiento de la Agenda Mujeres Paz y Seguridad, con la lucha contra la violencia sobre las mujeres en las situaciones de conflicto como uno de sus pilares fundamentales. Debemos aprovechar este día y todo 2020  para exigir que se den pasos firmes para acabar definitivamente con la violencia que se ejerce contra las mujeres.

Este 25 de noviembre, el lema escogido por Naciones Unidas es:  “Generación Igualdad contra las violaciones” y la reivindicación central es la de ponerles fin.  La violencia sexual contra las mujeres hunde sus raíces en la discriminación y es una de sus expresiones más brutales. Las violaciones contra las mujeres siempre son crímenes machistas, se perpetran contra las mujeres por el mero hecho de serlo y deben ser investigadas, perseguidas y castigadas. En España urge ampliar el ámbito de aplicación de la ley orgánica de medidas de protección integral contra la violencia de género para ampliar la definición de este tipo de violencia e incluir – en sintonía con el Convenio de Estambul – no solo a las que son víctimas de crímenes perpetrados por sus parejas o ex parejas, sino a las que se han sido violadas e incluso asesinadas por agresores con los que no mantenían ningún tipo de relación. 

Hay que reclamar que se dote suficientemente el Pacto de Estado contra la violencia de género, porque el número de violaciones no solo no se ha visto reducido, sino que ha aumentado un 18% en el primer trimestre de este año. 

Debemos exigir que estos crímenes sean investigados y castigados. La impunidad no es una opción. El propio ordenamiento jurídico internacional ha formulado una definición amplia de los crímenes sexuales y ha establecido que la impunidad no es aceptable en relación con este tipo de crímenes. Pero debemos ser conscientes de las dificultades consustanciales al enjuiciamiento de estos delitos. Hay que reforzar la atención integral a las víctimas, hay que invertir en la formación de todos los operadores que participan en la protección de las mujeres, así como en la investigación y enjuiciamiento de los crímenes.

A las puertas del 2020, el año de las mujeres, no es una buena noticia que en nuestro país haya quien impide que desde las instituciones se hagan llamamientos contra la violencia de género. Pero frente a esas voces, debemos hacer oír las nuestras. 

Hoy es el día para  reafirmar una vez más que la desigualdad entre géneros y en particular la violencia que se ejerce contra las mujeres, , son síntomas de la descomposición de un sistema que ya no se sostiene, que cada día muestra más claramente  su incapacidad para dar solución a los problemas y conflictos de nuestro mundo. Por eso, encontrar alternativas debe ser una de las grandes prioridades de la comunidad internacional.

Hoy, en todo el mundo, no sólo las mujeres, sino toda la gente de bien clamará por el fin de la violencia, por el fin de la desigualdad que la genera. Hoy, pero también mañana, todos los días del año, lucharemos juntos contra los violentos.

María Teresa Fernández de la Vega

 

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