Carta de una gabonesa en España

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Carta de una gabonesa en España

He  vivido una experiencia últimamente y necesito contarla a una “africana” como yo. Nos dijiste en plan broma a Fêmi y a mí en Madrid que te consideraba ya como africana por colaborar tanto tiempo con nosotras. Mira, el viernes tuvimos una excursión y nos fuimos en una escuela primaria para ver cómo funciona el sistema educativo español en primaria. Durante la visita, entramos en aulas para ver cómo se impartían clases y conocer un poco el personal y los niñitos. Era muy interesante. Estábamos todos encantados. Los niños siempre curiosos y amables, unos amores… todo iba bien para mí hasta que entramos en una clase de música. El profesor les pidió a los alumnos que intentaran adivinar mirando a los diferentes estudiantes de qué países procedían. Inmediatamente reconocieron a los chinos, a los americanos y mencionaron otros países de Europa. ¿Y qué país  más?, pregunto el maestro. Entonces, refiriéndose a mí y a otra estudiante negra de Bahamas, una niña dijo “África”. Casi todos estaban a punto de dar por cierto su respuesta y entonces tuve que decirle a la niña con una sonrisa forzada: “África no es un país”. Y se rieron. Quise explicar más a los niños que África es un continente con más de cincuenta países de culturas y costumbres muy diferentes. Pero no era el momento y me interrumpieron pidiéndome de qué país era.  Me sentí triste al constatar que somos tan ignorados en otros continentes.

En efecto, a partir de entonces, empecé a darme cuenta al pensar y al preguntar que los niños no son los únicos que creen que África es solo un país. Hoy, en clase, hemos hablado de los estereotipos y aproveché para mencionar la idea. Se me rompió el corazón cuando me di cuenta de que también los americanos (hay tres en mi clase) y muchos europeos, dentro de los cuales los españoles por supuesto, nos imaginan como negros con taparrabos, que viven en la selva o en un mundo que se parece a los safaris que ven en las pelis, que tienen una sola cultura (la de los masai) y otras tonterías del tipo. Y todos los estudiantes extranjeros reconocieron que nunca habían estudiado por lo menos la geografía de África. Por lo que ni saben  que tiene unos 55 países, la reducen en un país. Ni conocen la importancia que este maravilloso continente tiene en la civilización europea, americana e hispanoamericana. Yo en mi carrera, he tenido que estudiar los países de todos los continentes y a veces con sus capitales. En filología española, estudiamos la civilización española, hispanoamericana, e hispano africana. Por lo que conozco el gran papel que ha desempeñado África a lo largo de la historia de estos tres continentes desde la edad media hasta hoy. España en particular conoció un despegue comercial y económico importantísimo  gracias a sus territorios africanos (en los que desarrollaba su comercio de todo tipo) que lo convirtió en según decía Carlos V “el imperio donde no se caía el sol” a partir de los siglos XVI.

Gracias a África, muchos países europeos se convirtieron en potencias mundiales. El continente americano no sería lo que es hoy sin África. Sin embargo, ni le dan bastante importancia como para ser estudiado como continente en la escuela. ¿No te parece injusto? Después de todo lo que ha hecho por Europa y América, después de todo lo que ha sufrido por ellos y su culpa (no quiero entrar en los detalles pero seguro que sabes de lo que estoy hablando), África no es para ellos bastante importante como para ser reconocido como continente y estudiado como tal en sus escuelas. ¿No lo ves ingrato? Me entran ganas de hacer entrar en una escuela y de pedir al director que me deje mostrar a los niños qué es la maravillosa África, con sus culturas, su historia, su belleza… ¿por qué no integrar como asignatura o en los manuales escolares el tema de “civilización africana”? Creo que si los europeos y los americanos supieran todo lo que ha vivido, hecho y realizado África para ellos lo respetaría más. Además, enriquecerán su cultura general.

Tengo mucho que decir a propósito. Estoy triste y desilusionada Pero no te quiero agobiar con ello.

Solo necesitaba desahogarme para no sentir rabia.

Gracias otra vez por haberme dado la oportunidad de beneficiarme de esta beca. Por lo menos, puedo ayudar a algunos ignorantes europeos y americanos de nuestra madre África, siempre deseados de conocer mi cultura y curiosos de saber cómo somos de verdad a sacar de sus mentes los estereotipos que tienen de África. Es poco, quisiera hacer más, pero ya es algo. Quizá en mi carrera tenga la oportunidad de hacer algo más al respeto. Gracias a la FMX África por lo que hace para nosotras. Gracias a ti.

Un abrazo fuerte. 

Sally Estelle Mekame, becaria de Gabón en la Universidad de La Rioja

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